Informe psicologico judicial

informe-pericial

Si estás buscando asesoramiento sobre informes psicológicos quédate aquí, podemos ayudarte.

En esta sección encontrarás toda la información pericial que estas necesitando para vos o tu cliente.

Si sos abogado o medico legista y buscas un perito psicologo para realizar informes psicológicos periciales puedes consultarnos aquí.

Si sos psicóloga/o y trabajas como perito de oficio y buscas información sobre como redactar un informe pericial correctamente, a continuación encontraras una guia detallada que te ayudara al momento de escribir los dictámenes periciales.

Que es un informe psicológico judicial?

El Informe psicológico judicial es un dictamen pericial confeccionado por el perito de forma escrita u oral, a partir de la solicitud de un juzgado.

Un informe debe expedirse sobre una cuestión psicologica relevante a una causa civil, penal o laboral

Dicho dictamen puede ser requerido por cualquiera de las partes litigantes (querellante o demandante) o por el juez, e inclusive por la mismísima Corte Suprema.

Un informe psicológico no es patrimonio exclusivo del ámbito jurídico dado que puede realizarse a pedido de un caso clínico, en situaciones escolares (orientación vocacional) o de evaluación laboral (psicotecnico).

En los casos donde el informe se destina al ámbito jurídico (ya sea por pedido de un abogado, de los jueces, cámaras o corte suprema de justicia) se lo denomina informe judicial dado que es la propia justicia la interesada en dicha presentación.

Modelos de informe pericial psicológico forense

Existen tres tipos de informes, cada uno con características diferentes:

Certificación pericial

Este tipo de certificado corresponde a un informe pericial elemental que servirá como testimonio de un hecho psicológico, el cual brindara información sobre una enfermedad, diagnóstico o cualquier otro hecho clínico que esté relacionado con la salud psíquica de una persona.

En este caso no será necesario juramento previo de parte del psicologo, como así tampoco ninguna requisitoria.

Un caso típico de certificación pericial es cuando un centro de salud aporta a una causa la historia clínica de una persona implicada en un litigio, por ejemplo, cuando un trabajador denuncia acoso laboral, denuncia a su empleador y reclama indemnización por estres laboral.

Interconsulta pericial

Este tipo de informe se realiza a pedido de las autoridades judiciales o por cualquiera de las partes involucradas en el litigio.

El objetivo de este informe será la estimación de una cuestión psicológica relativa a las personas por los hechos contenidos en autos.

Esta consulta puede ser llevada a cabo por uno o varios profesionales y al igual que en el primer caso no requiere juramento previo.

Este tipo de información pericial no es requerida por las partes litigantes en causas menores debido a que los honorarios de los especialistas incrementarían de forma injustificada los costos de la causa.

Dictamen pericial, Informe pericial o pericia

Es un análisis de un hecho determinado y sus características de manera pormenorizada para luego extraer las conclusiones pertinentes (por ejemplo, responder puntos periciales, determinar el daño psicológico, etc).

Este tipo de informe puede ser llevado adelante por uno o varios especialistas.

Forma de escritura para un informe psicológico forense destinado a un juzgado

Ya sabemos que un informe pericial psicológico forense aborda el estudio de un hecho o el psicodiagnostico de la personalidad de un sujeto, estableciendo sus características y extrayendo determinadas conclusiones. Pero cuáles son los obstáculos que encontraremos en la práctica?

A pesar que la psicología forense tiene cada vez mayor aceptación en el ámbito judicial, muchas veces las opiniones, argumentaciones o dictámenes del psicólogo no son aceptados tan fácilmente como sucede con los peritos médicos, ingenieros o contadores.

Esta particularidad, algunas veces, se debe al desconocimiento de los actores jurídicos sobre las ciencias “psi”. Pero otras muchas veces se debe al propio psicólogo que influido por los enfoques “específicos” de una teoría u otra utiliza un lenguaje “poco común”, sobrecargado de terminología desconocida para cualquier actor jurídico circunstancial.

Un dictamen plagado de jerga (psicoanalítica, cognitiva o de cualquier tipo) no sólo dificulta una lectura fluida, sino que además, dada su ambigüedad, invita al lector no familiarizado en dicha terminología a caer interpretaciones equívocas con el afán de encontrar un sentido a esas palabras.

Pongamos por caso un perito psicoanalista con el afán de no traicionar los conceptos teóricos de Freud o Lacan incluye en su dictamen conceptos como “estadio anal”, “objeto a” o “cuerpo teórico”. Que piensan que puede interpretar un lector ocasional sobre estos conceptos?.

Si algún aspirante a perito psicologo considera que “no importa” aquello que interpreten indudablemente no puede desenvolverse en el ámbito de la justicia.

El empeño en escribir de forma “cerrada” lejos de conseguir jerarquizar al redactor, lo único que logra es quitarle “sentido” o criterio lógico al informe psicológico.

Una pericia que no tenga en cuenta el sentido informativo que requiere un dictamen pericial tiene una mayor probabilidad de recibir desde pedidos de explicaciones o ampliaciones hasta solicitudes de impugnación por parte de aquellos expertos en psicología jurídica.

Este tipo de cuestionamientos no solo implica un mayor costo de trabajo profesional sino también una pérdida de tiempo para la causa, lo cual, desde luego atenta contra el principio de brindar celeridad para dictaminar justicia.

Es lógico y esperable que los jueces y abogados tengan un nulo conocimiento sobre psicología, pero eso no implica que el psicólogo desconozco terminología propia del Derecho civil, penal o laboral.

Acercarse a la teoría del derecho y conocer el significado de su terminología específica (imputabilidad, culpabilidad, peligrosidad, etc) no solo resultará beneficioso para el aprendizaje del profesional de la psicología sino que también permitirá insertarse en el campo del derecho de una manera más fluida, logrando interpretar con mayor profundidad los fenómenos propios de la práctica judicial y forense.

Adquirir y dominar conocimientos del derecho no implica perder la singularidad de nuestra propia práctica o ciencia, sino que por el contrario, nos permitirá adquirir una mayor comprensión y análisis de la cuál es nuestro valor diferencial y nuestra utilidad específica por el cual se nos convoca como auxiliares de la justicia.

Es importante respetar los dichos exactos y textuales del peritado en sus propias palabras.

Todas las recomendaciones sobre la redacción coinciden en subrayar la importancia de redactar el informe de manera sencilla y clara, sin tecnicismos innecesarios, dado que el objetivo del perito es ser un auxiliar que pueda asesorar e ilustrar al juez de forma práctica.

Los criterios generales de redacción para un informe pericial psicológico son los mismos que para un informe psicológico laboral o clínico, es decir, se espera que un dictamen pericial se encuentra redactado de forma armónica, sin confusiones evitando cualquier tono declamatorio o polémico.

Como consejo a los novatos podemos decir que en estos casos aplica la ley de “menos es más”.

La extensión de un informe no será interpretado como sinónimo de complejidad a ciencia cierta, muchas veces la mejor estrategia que puede tomar el psicólogo es redactar sus conclusiones de manera clara y sintética, desde luego, sin olvidarse de evidenciar la rigurosidad técnica y validez científica de sus dichos.