El Ángel Negro: Análisis Pericial y Perfil Psicológico de Carlos Robledo Puch, el Mayor Asesino en Serie de Argentina


Perfil Biográfico y Antecedentes del Caso

Nacido el 19 de enero de 1952, Carlos Robledo Puch llegaría a cometer casi una docena de asesinatos y 17 robos, junto con una serie de crímenes violentos que marcaron la historia criminal argentina.

El contexto histórico es relevante: durante los años 60 y 70, Argentina experimentaba una inestabilidad política caracterizada por regímenes militares opresivos, lo que generó un clima social particular que sirve de telón de fondo a estos crímenes.

Cronología Criminal: Primeros Crímenes con Jorge Ibáñez

Jorge Antonio Ibáñez, amigo de la infancia a quien Puch conoció a los 16 años en Tigre, se convirtió en su primer cómplice. Su asociación criminal comenzó en 1971 y dejó un rastro de violencia extrema.

Escalada de Violencia: Marzo – Junio 1971

El 15 de marzo de 1971 marcó el inicio de su ola criminal cuando asaltaron el club nocturno Enamor en Olivos. Ingresaron por una ventana trasera, robaron 350.00 pesos y, antes de huir, Puch ejecutó al dueño y al vigilante mientras dormían.

El 9 de mayo entraron en una tienda de repuestos de Mercedes Benz, donde Puch mató al propietario e hirió a su esposa, quien luego testificó en su contra. Lo más perturbador fue su intento de disparar a un bebé en su cuna.

El 24 de mayo, la pareja criminal asesinó a un vigilante nocturno de un supermercado en Tanti, continuando con su patrón de violencia.

El 13 de junio se produjo otro hecho criminal cuando secuestraron a una joven de 16 años. Tras agredirla sexualmente, la abandonaron en la ruta Panamericana donde Puch le disparó cinco veces por la espalda mientras huía.

El 23 de junio repitieron un ataque similar con otra víctima, culminando con siete disparos mientras la mujer intentaba escapar.

Segunda Etapa Criminal con Héctor Somoza

Tras la muerte de Ibáñez el 5 de agosto de 1971 (algunos investigadores sospechan que fue asesinado por el propio Puch), Robledo Puch se asoció con Héctor Somoza, otro amigo de la infancia.

Entre noviembre de 1971 y febrero de 1972, la nueva dupla criminal cometió una serie de asaltos con homicidio:

  • 15 de noviembre: asalto a un supermercado en Boulogne
  • 17-24 de noviembre: robo en dos concesionarios con asesinato de vigilantes
  • 1 de febrero: robo a una ferretería que culminó con Puch asesinando a su propio cómplice

Proceso Judicial y Encarcelamiento

El 4 de febrero de 1972, Robledo Puch fue arrestado. El error que lo delató fue no revisar los bolsillos de Somoza antes de intentar desfigurar su cadáver con un soplete, donde la policía encontró su identificación.

Durante el proceso judicial, Puch confesó detalladamente sus crímenes, incluyendo algunos que ni siquiera habían sido denunciados, lo que aumentó la gravedad de su caso.

Recibió cadena perpetua, la máxima pena en Argentina, pronunciando unas palabras que evidenciaron su falta de remordimiento: “Esto era un circo romano. Fui juzgado y sentenciado de antemano”.

Situación Actual y Evaluaciones Psicológicas

Actualmente, Robledo Puch se encuentra recluido en la prisión de Sierra Chica, convirtiéndose en el preso de mayor permanencia en Argentina con más de 45 años de reclusión (al 2017).

A pesar de haber solicitado su libertad en 2008 y 2009, los informes psiquiátricos determinaron que sufre brotes psicóticos, posee una personalidad antisocial y mantiene una agresividad latente que lo hace no apto para la reinserción social.

En 2013 solicitó una revisión de su sentencia o, alternativamente, su propia ejecución por inyección letal (procedimiento ilegal en Argentina). Ambas solicitudes fueron denegadas.

Análisis Experto: Perspectiva Forense y Psicológica

Desde la psicología forense, el caso de Robledo Puch presenta características de personalidad psicopática evidenciadas en:

  • Ausencia total de empatía y remordimiento por sus víctimas
  • Planificación metódica de los crímenes combinada con impulsividad en la ejecución
  • Capacidad para manipular a sus cómplices y posteriormente eliminarlos
  • Adaptabilidad criminal que le permitió cambiar de modus operandi

El componente narcisista de su personalidad se manifestó en su auto-denominación como “El Ángel”, que contrastaba con la brutalidad de sus actos, creando una disonancia cognitiva típica de ciertos perfiles criminales.

Desde la perspectiva legal, este caso estableció precedentes importantes en la jurisprudencia argentina sobre imputabilidad y evaluación psiquiátrica de criminales seriales, siendo referente en estudios de criminología.

Implicaciones para la Prevención y Tratamiento

El caso de Robledo Puch plantea interrogantes fundamentales sobre la detección temprana de conductas antisociales y la eficacia de los sistemas de rehabilitación para perfiles criminales de alta complejidad.

Los indicadores de comportamiento que presentaba en su adolescencia podrían haber servido como alertas tempranas para intervención psicológica especializada, destacando la importancia de los servicios de salud mental preventivos.

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