Práctica pericial

Consentimiento informado en psicología forense

Cómo se diferencia del consentimiento clínico, qué tiene que documentar un perito para que un informe no quede expuesto a impugnación, y qué implica para quien es evaluado.

Capacidad legal y capacidad funcional: una distinción que se pasa por alto

Un informe pericial impugnado por vicios en el consentimiento es una de las formas más eficaces —y evitables— de perder una prueba que costó tiempo y recursos armar. La causa casi siempre es la misma: tratar el consentimiento informado pericial como si fuera el mismo trámite que en un consultorio clínico, cuando no lo es.

La capacidad legal para consentir es la que da la ley (ser mayor de edad, no estar restringido judicialmente) y se presume. La capacidad funcional, en cambio, es la aptitud real y actual de una persona para comprender la información, sopesar opciones y comunicar una decisión — y puede estar comprometida aunque la capacidad legal esté intacta, por un trastorno mental, una medicación o el propio estrés de la situación judicial.

En un proceso de tutela o curatela, esta distinción es el corazón mismo de la pericia: se evalúa capacidad funcional, no legal, y el informe que confunde ambas queda débil frente a cualquier cuestionamiento técnico serio.

Por qué no hay confidencialidad clínica en la pericia

El consentimiento informado forense es, en un punto central, lo opuesto al clínico: anula la confidencialidad que rige cualquier consulta terapéutica. La persona evaluada tiene que saber, antes de empezar, que lo que diga va a quedar documentado y puede llegar tal cual al juzgado y a la contraparte — no es un espacio de escucha protegida.

Por eso, en la práctica pericial se usa una Carta de Compromiso o Convenio de Consentimiento Pericial, distinta al consentimiento clínico habitual, que deja explícito quién es el verdadero cliente (el abogado o el tribunal, no el examinado), qué se va a evaluar puntualmente, y que la información no está protegida por secreto profesional.

La mayoría de las impugnaciones que vimos prosperar no discuten el contenido técnico del informe, sino si la persona entendió realmente en qué estaba participando — por eso documentamos ese momento con el mismo cuidado que la evaluación misma.

Cuándo un consentimiento queda viciado

Información deficiente

Lenguaje excesivamente técnico, o no explicar con claridad las consecuencias posibles de la evaluación.

Coerción o inducción a error

Presión sobre el examinado, o hacerle creer que la evaluación era confidencial o de carácter terapéutico.

Falta de capacidad funcional

Un brote psicótico, una intoxicación aguda o un estrés extremo pueden comprometer la comprensión real de lo que se está aceptando.

El asentimiento de niños y adolescentes

En derecho de familia, un menor no presta consentimiento legal —eso corresponde a sus progenitores o tutor— pero sí tiene derecho a asentir, es decir, a ser escuchado sobre su participación. Eso implica explicarle, según su edad y su desarrollo, que la entrevista no es un juego sino parte de un proceso judicial, y respetar su negativa sostenida a participar, incluso si el tribunal ordenó la evaluación. Forzar a un niño o niña a participar en contra de una negativa clara puede viciar todo el proceso posterior.

Cómo se evalúa la capacidad para consentir

Evaluar si una persona tiene capacidad funcional para consentir —por ejemplo, en una causa de tutela o una internación involuntaria— exige ir más allá de un test de inteligencia o de personalidad. Se trabaja sobre cuatro componentes: la comprensión de la información relevante, la apreciación de cómo esa decisión impacta en la propia vida, el razonamiento para sopesar riesgos y beneficios, y la capacidad de expresar una elección de forma consistente. Si alguno de estos componentes está comprometido por un cuadro clínico severo, el informe puede concluir la ausencia de capacidad funcional para ese asunto puntual, aunque la persona conserve su capacidad legal.

Preguntas frecuentes

¿El consentimiento informado pericial se firma siempre?

Sí, es recomendable que quede documentado por escrito, pero una firma por sí sola no lo vuelve válido si la persona no comprendió realmente lo que implicaba.

¿Qué pasa si el examinado se niega a participar?

Puede negarse, aun con orden judicial de por medio, aunque esa negativa puede tener consecuencias procesales que su abogado debe explicarle.

¿Sirve para impugnar un informe de la parte contraria?

Sí, un vicio real en el consentimiento informado es uno de los argumentos técnicos más sólidos para cuestionar una pericia psicológica.

¿Necesitás revisar un informe pericial de la contraparte?

Si sospechás de un vicio en el consentimiento informado de una pericia, podemos analizarlo como consultores técnicos.

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