Orientación y Análisis de la Declaración del Niño

¿Cómo saber si un niño miente o dice la verdad en su declaración?

Si un nene te dijo algo delicado, sospechás de una situación o te enteraste de una acusación, la incertidumbre paraliza. Hay que proteger a las infancias y denunciar cuando corresponde, pero con absoluta responsabilidad para no cometer errores. Sea que necesites entender qué hacer con lo que te contó tu hijo o que estés afrontando una acusación, la desesperación no te deja pensar. Nosotros somos peritos y estamos acá para orientarte con claridad, profesionalismo y cercanía.

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El momento en que un nene te dice algo delicado: ¿qué hacés y a quién le creés?

Imaginate la escena: tu hijo o tu hija se acerca y te comparte algo que te conmueve profundamente. O quizás notaste actitudes diferentes, temores repentinos o comentarios que encendieron tus alarmas. En ese instante exacto, la preocupación nubla el pensamiento. ¿Le creo ciegamente? ¿Me estará diciendo algo inexacto? ¿Estará exagerando? Y si sos vos el que se entera de que existe una acusación en tu contra, el temor a verte involucrado en un conflicto de gran magnitud genera una enorme inquietud.

Lo primero que suele suceder es el impulso de salir corriendo a interrogar al nene, a pedir explicaciones o a buscar respuestas inmediatas. Sin embargo, en ese primer momento es fácil actuar desde la angustia y cometer errores que luego complican las cosas. Necesitás detenerte, comprender qué sucede realmente y saber cómo actuar con prudencia antes de que la situación se desborde.

Proteger y denunciar con responsabilidad: el delicado equilibrio

Por qué hay que actuar con firmeza pero sin improvisar

Queremos dejarlo clarísimo: si un niño está atravesando una situación de maltrato o abuso, hay que denunciar y ponerlo a resguardo de inmediato. El silencio nunca es una opción cuando la integridad de una criatura está en peligro. Pero la urgencia no puede volverse desprolijidad. Acudir a una comisaría o a un juzgado sin saber cómo manejar la situación puede exponer al nene a un circuito judicial frío, repetitivo y desgastante, o bien puede activar una acusación injusta si el relato fue mal interpretado.

Si el nene te contó algo, anotá textualmente las palabras que usó en un papel, con fecha y hora. No lo sometas a un interrogatorio casero ni le repites preguntas. La denuncia es un derecho y una obligación cuando existen hechos reales, pero debe hacerse sobre bases firmes, protegiendo tanto la verdad como los derechos de todos los involucrados.

¿Un niño puede mentir o repetir algo que le inculcaron?

Una de las dudas más grandes que frenan a cualquier familia es pensar: ¿Un chico puede inventar algo tan grave? La respuesta técnica es que los niños por lo general no fabulan con maldad o por capricho. Pero el panorama cambia por completo cuando intervienen conflictos entre adultos.

Cuando una relación se disuelve en buenos términos o en medio de fuertes tensiones, desacuerdos económicos o disputas por el cuidado de los hijos, lamentablemente puede ocurrir que los menores queden en medio de esas disputas. A veces, de manera indirecta o por una constante repetición de preguntas orientadas, el niño termina asimilando un relato que no le pertenece. El nene no miente con intención de engañar: le transmitieron una idea con tanta insistencia que la hizo propia y la repite porque siente que con eso responde a las expectativas del adulto que lo rodea.

Cómo distinguir un recuerdo real de una historia armada en su declaración

Lo que diferencia una vivencia genuina de un relato aprendido

Cuando evaluamos una declaración testimonial o analizamos lo que los padres nos comparten sobre las palabras del nene, los peritos buscamos detalles sutiles que habitualmente se pasan por alto. Un relato que nace de una experiencia real tiene vivacidad. El nene que pasó por una situación verdadera suele mencionar detalles secundarios y espontáneos (si hacía frío, si había determinado objeto cerca, qué ropa tenía puesta) y relata los hechos con la naturalidad propia de la memoria infantil, sin una estructura perfecta o cronológica rígida.

En cambio, cuando el relato ha sido inducido, suele presentarse como una estructura demasiado prolija, lineal y carente de detalles periféricos cotidianos. Además, muchas veces incluye expresiones o términos formales que no forman parte del vocabulario habitual de una criatura de esa edad. Ahí es donde se advierte la necesidad de una revisión técnica profunda.

El cuidado necesario en las preguntas durante la declaración testimonial

Supongamos que el conflicto escaló, se formalizó una denuncia o intervino un organismo oficial, y al nene le toca brindar su declaración testimonial (lo que comúnmente se conoce como Cámara Gesell). Aunque se trata de un procedimiento institucional diseñado para proteger al menor, los profesionales a cargo también pueden cometer desvíos involuntarios, presionar al niño o conducir sus respuestas hacia determinada dirección.

Si durante la entrevista se formularon preguntas sugestivas o se insistió reiteradamente ante las negativas del menor, la declaración testimonial pierde su valor de objetividad científica. Nuestro trabajo como peritos de parte consiste en examinar minuciosamente esos registros audiovisuales para identificar si existieron fallas metodológicas que afecten la validez de la prueba en el expediente.

¿Cuándo se consulta a un abogado y cuándo entra en juego un perito de parte?

Cada especialista cumple un rol indispensable en tu defensa y orientación

Es muy común que nos consulten sobre los pasos a seguir. La realidad es que ambas disciplinas se complementan. Si ya tenés una denuncia formal o decidiste iniciar acciones legales, el abogado penalista o de familia es quien lleva adelante los aspectos procesales, la presentación de escritos y la estrategia jurídica.

Sin embargo, el letrado necesita un sólido respaldo técnico cuando en el expediente se discuten informes psicológicos oficiales, peritajes o la valoración de la declaración del menor. Es allí donde intervenimos nosotros: analizamos la metodología, auditamos las entrevistas, redactamos los puntos de pericia y aportamos los fundamentos científicos necesarios para que la defensa o la representación legal cuenten con herramientas precisas ante el tribunal.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si mi hijo me dijo algo delicado pero no sé cómo interpretarlo?

Lo principal es mantener la calma y evitar someter al nene a un interrogatorio casero que pueda generar confusión o alterar sus recuerdos. Anotar con precisión lo que expresó y consultar con profesionales en psicología forense permite recibir orientación adecuada para actuar con prudencia.

¿Qué pasa si ya se radicó una denuncia y siento que el proceso es adverso?

Es el momento indicado para sumar un asesoramiento técnico pericial en conjunto con tu abogado, con el propósito de revisar las constancias del expediente, auditar los informes presentados y evaluar los pasos procesales pertinentes.

¿Cómo detecta un perito si el relato del menor fue inducido?

Mediante el análisis riguroso de los antecedentes, las entrevistas previas y los registros audiovisuales de las evaluaciones oficiales, identificando la presencia de preguntas inductivas, insistencias indebidas o sugerencias por parte de los adultos intervinientes.

¿Se puede realizar una consulta privada antes de que exista una denuncia formal?

Sí, totalmente. Muchas personas consultan de manera preventiva ante situaciones confusas o declaraciones difíciles de interpretar, buscando saber qué medidas tomar y cuáles evitar antes de iniciar cualquier trámite legal.

¿Tu causa involucra una situación de abuso?

Podés ver cómo trabajamos como peritos en casos de abuso infantil o escribirnos para una consulta técnica como perito de parte.

No te quedes con dudas ni actúes sin asesoramiento

Hacé tu consulta de manera 100% confidencial. Ya sea que te hayas enterado de una situación, tengas dudas o estés enfrentando una denuncia, estamos para orientarte.

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