Pericia psicológica infantil
Evaluación especializada de niños, niñas y adolescentes en el marco de procesos judiciales de familia o penales, a cargo de un equipo con formación específica en psicología del desarrollo y práctica pericial.
Consultar por una pericia →¿Qué es la pericia psicológica infantil?
La pericia psicológica infantil es un estudio técnico realizado por un psicólogo o psicóloga con formación pericial, cuyo objetivo es aportarle al juzgado elementos objetivos sobre el estado emocional, el desarrollo psíquico y la situación vincular de un niño, niña o adolescente involucrado en una causa judicial. No es un tratamiento ni una terapia: es una evaluación puntual, con una consigna definida por el proceso judicial, que concluye en un informe que el juez o jueza va a considerar junto con el resto de la prueba.
A diferencia de una evaluación clínica común, la pericia infantil se rige por las reglas del proceso judicial en el que se produce: tiene puntos de pericia establecidos por el juzgado o propuestos por las partes, plazos procesales, y un informe que puede ser controlado por peritos de parte y consultores técnicos. Por eso la pericia forense en general —y la infantil en particular— exige una formación distinta a la de la práctica clínica tradicional.
El eje central siempre es el interés superior del niño, principio consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Esto implica, entre otras cosas, que la forma de entrevistar, los instrumentos utilizados y el lenguaje del informe deben adaptarse a la edad y la etapa evolutiva del niño o niña evaluado, evitando cualquier forma de revictimización.
¿Cuándo se solicita una pericia infantil?
La pericia psicológica infantil se ordena cuando el juzgado necesita un elemento técnico que exceda el conocimiento jurídico para resolver una cuestión que involucra directamente a un niño, niña o adolescente. Puede solicitarla el juez de oficio, o pedirla alguna de las partes —generalmente a través de su abogado— cuando entiende que aporta prueba relevante para su posición.
El derecho del niño a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta según su edad y grado de madurez está expresamente reconocido en el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño, y recogido también en el Código Civil y Comercial al regular los procesos de familia. La pericia psicológica es, en la práctica, una de las principales herramientas para instrumentar ese derecho de manera técnica y no traumática.
Cada niño llega a la evaluación con su propia historia y su propio momento evolutivo — en nuestro centro el abordaje se adapta a esa singularidad, nunca a un protocolo único aplicado por igual a todos los casos.
Fuero civil vs. fuero penal: no es lo mismo
Una misma familia puede tener, en paralelo, una causa de familia (por ejemplo, sobre régimen de comunicación o cuidado personal) y una causa penal (por ejemplo, ante una denuncia de abuso o violencia). La pericia infantil cambia bastante según el fuero en el que se produce, tanto en su objetivo como en su metodología.
En el fuero de familia, el foco suele estar puesto en el vínculo, la dinámica familiar y el bienestar del niño hacia adelante. En el fuero penal, en cambio, el objetivo se acerca más a evaluar la compatibilidad del relato del niño con un hecho puntual, con protocolos específicos de entrevista (como la Cámara Gesell) para evitar la revictimización y preservar la validez de la prueba.
| Aspecto | Fuero civil / familia | Fuero penal |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Evaluar vínculo, dinámica familiar y situación emocional | Evaluar compatibilidad del relato con el hecho investigado |
| Quién designa al perito | Juzgado, a propuesta de partes o de oficio | Juzgado o fiscalía, según la etapa del proceso |
| Entrevista al niño | Puede repetirse en distintas etapas del proceso | Se busca reducir al mínimo la cantidad de entrevistas |
| Formato habitual | Consultorio o despacho pericial | Cámara Gesell u otro dispositivo protegido |
Conocer esta diferencia es clave tanto para las familias como para los abogados de familia que acompañan el proceso: el mismo niño puede necesitar dos abordajes periciales distintos si su situación involucra a ambos fueros al mismo tiempo.
Cómo se lleva a cabo el proceso
Aunque cada causa tiene sus particularidades, la pericia psicológica infantil sigue en general una secuencia de etapas que buscan garantizar tanto el rigor técnico del informe como el cuidado del niño o niña durante todo el proceso.
- 1
Estudio del expediente y los puntos de pericia
El perito revisa la causa judicial, los puntos de pericia fijados por el juzgado o propuestos por las partes, y define qué técnicas e instrumentos va a utilizar según la edad del niño y el tipo de proceso.
- 2
Entrevistas con los adultos referentes
Antes de entrevistar al niño, suele entrevistarse a los adultos a cargo (padres, madres u otros referentes) para reconstruir la historia vincular y el contexto en el que se desarrolla.
- 3
Evaluación con el niño, niña o adolescente
Se utilizan técnicas adaptadas a la edad —juego, dibujo, técnicas proyectivas, entrevista semidirigida— evitando en todo momento preguntas sugestivas o inductoras.
- 4
Análisis e integración de la información
Se cruzan los datos obtenidos de todas las fuentes (entrevistas, técnicas, observación) para construir una lectura integral, nunca a partir de una sola entrevista aislada.
- 5
Informe pericial y presentación en sede judicial
El informe responde específicamente a los puntos de pericia fijados por el juzgado, con lenguaje técnico pero comprensible, y puede requerir posterior ratificación o explicaciones ante consultas de las partes.
Situaciones frecuentes en las que intervenimos
La pericia infantil aparece en distintos tipos de causas. Estas son algunas de las situaciones más habituales que llegan a nuestro centro.
Régimen de comunicación
Evaluación del vínculo del niño con cada progenitor para aportar elementos técnicos sobre la modalidad de contacto más adecuada.
Cuidado personal y guarda
Aportes técnicos sobre la dinámica familiar en procesos de divorcio o separación donde se discute con quién convive el niño.
Situaciones de violencia familiar
Evaluación del impacto psicológico en el niño y de la dinámica vincular en contextos de violencia dentro del grupo familiar.
Sospecha de abuso sexual infantil
Evaluación con protocolos específicos, en articulación con el fuero penal cuando corresponde, priorizando siempre el cuidado del niño.
Procesos de adopción
Evaluaciones vinculares en el marco de procesos de guarda con fines de adopción o adopción plena.
Alienación parental
Evaluación de dinámicas de obstaculización del vínculo con uno de los progenitores. Podés ampliar en nuestro artículo sobre alienación parental.
No usamos el mismo protocolo para un régimen de comunicación conflictivo que para una sospecha de abuso — en nuestro centro el diseño de la evaluación se define caso por caso, según el punto de pericia y la situación real del niño.
¿Quién puede solicitar una pericia infantil?
La pericia psicológica infantil siempre se produce dentro de un proceso judicial, pero distintos actores pueden impulsarla o intervenir en ella.
El juzgado, de oficio
El juez o jueza puede ordenarla directamente cuando la considera necesaria para resolver la causa, sin que ninguna de las partes la haya pedido.
Abogados de las partes
Pueden proponer puntos de pericia o solicitar un perito de parte que controle técnicamente la pericia oficial.
Padres, madres o familiares
Pueden pedirle a su abogado que solicite la pericia, y en algunos casos designar un consultor técnico propio para el proceso.
Preguntas frecuentes
¿La pericia infantil es lo mismo que una terapia?
No. La pericia es una evaluación puntual con fines judiciales, no un espacio terapéutico. El perito no trata al niño, lo evalúa para responder puntos de pericia concretos.
¿Cuántas veces se entrevista al niño?
Depende del fuero y del caso, pero siempre se busca minimizar la cantidad de entrevistas, especialmente en causas penales, para evitar la revictimización.
¿Los padres pueden estar presentes en la entrevista?
Por regla general no, salvo excepciones justificadas por la edad del niño o indicaciones específicas del juzgado, ya que la presencia de un progenitor puede condicionar el relato.
¿Qué pasa si no estoy de acuerdo con las conclusiones del informe?
Se puede designar un perito de parte o un consultor técnico que revise la pericia oficial y presente observaciones o un informe propio ante el juzgado.
¿A qué edad se le puede hacer una pericia a un niño?
No hay una edad mínima fija: las técnicas se adaptan a la etapa evolutiva, desde juego y dibujo en primera infancia hasta entrevista semidirigida en adolescentes.
¿La pericia decide con quién vive el niño?
No decide: es un elemento de prueba más, que el juez o jueza valora junto con el resto de las pruebas del expediente para tomar la decisión final.
¿Cuánto tarda el proceso completo?
Varía según el juzgado y la complejidad del caso, pero suele incluir varias semanas entre la designación del perito, las entrevistas y la presentación del informe.
¿La pericia infantil se puede combinar con un psicodiagnóstico?
Sí, en algunos casos el juzgado solicita ambos instrumentos porque aportan información complementaria sobre el niño y su contexto.
¿Sos abogado o abogada de familia?
Trabajamos junto a estudios jurídicos aportando pericias sólidas y peritos de parte con formación específica en niñez. Si tu causa involucra a un niño, niña o adolescente, conversemos sobre el caso.
Coordinar una consulta técnica →¿Sos padre, madre o familiar?
Si tu causa judicial incluye una pericia psicológica a tu hijo o hija, podemos acompañarte con información clara sobre el proceso, o intervenir como perito de parte si lo necesitás. También ofrecemos acompañamiento terapéutico para la familia durante el proceso.
Escribinos tu situación →